Afrodita tuvo amantes mortales e inmortales. Cuando rechazó a Hermes, Zeus envió su águila para que le arrebatara la sandalia y se la llevara a Hermes, que no se la devolvió hasta conseguir someterla a su deseo. De ambos nació el hermoso joven Hermafrodito, de quien se prendó la náyade Salmacis cuando el muchacho se bañaba en un manantial. Tal fue la violencia de su deseo que, mientras se amaban, Salmacis se apretó a él con tanta fuerza que sus cuerpos se fundieron en uno solo.
Por eso el arte representa a Hermafrodito como una mujer con genitales masculinos.
Extracto del libro
Mitología Griega. Autor: David Bellingham.
Hermafrodito rechaza a Salmacis, por Edward Burne-Jones.
Hermafrodito, Museo del Louvre.
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