martes, 17 de agosto de 2010

El escaño


En aquel lugar yo no me concebía como un ente aislado, sino que era capaz de reconocerme como parte del Mundo.
El ser humano y la Naturaleza no estábamos desligados, como yo así lo percibía la mayoría de las ocasiones, sino que esa barrera había desaparecido, se había disuelto a medida que mis pasos se habían ido adentrando en la montaña.
Aquél era un magnífico lugar de reflexión. Tenía la virtud de no hacerte sentir un forastero, sino que te permitía fundirte con el paisaje: todo a tu alrededor formaba parte de ti, eras tú. Asimismo, tú eras parte de todo.

Era una sensación realmente asombrosa.

Artificio artificioso


Y allí estaba, inarmónica como siempre, la mano del hombre, estropeando con su horrible huella aquel increíble paraje.

lunes, 9 de agosto de 2010

El balcón y la dama

La mujer a la que siempre observaba asomada al balcón de su casa durante mis largos paseos nocturnos se me asemejaba a una Julieta en espera de su amado.
Aunque prefería imaginar que, en lugar de al amante -por razones de contemporaneidad-, estaba esperando algo parecido a lo que llaman casualidad, una cosa en apariencia insignificante, férreamente convencida de que en algún momento ese suceso cambiaría su rutina y hasta su vida, para lo que resultaba indispensable que se encontrase allí cada noche.
O puede ser que ese balcón simbolizase su particular locus amoenus, un lugar en el que planteaba sus dudas existenciales, reflexionaba hasta la madrugada, lograba atisbar una ínfima porción de sí misma -para perderla al día siguiente- y encontraba un poco de paz.

Quizás, simplemente, hacía calor dentro de casa.

Azuloscurocasinegro

Azuloscurocasinegro es un estado de ánimo, un futuro incierto, un color que, dependiendo bajo qué prisma se mire, cambia.

martes, 3 de agosto de 2010

De mudanza

Las consecuencias de una mudanza pueden ser varias.

La primera y principal es la sensación de que se va a comenzar una nueva vida, a la vez que se aposenta en el fondo del estómago la terrible convicción de no volver a ver esas paredes que han resguardado todos los sueños, esperanzas y experiencias que brindó el primer año de universidad.
También está la pregunta que no para de bombardear la cabeza de uno cada vez que vacía un cajón sobre la cama: "¿pero de dónde ha salido todo esto?" con sus consecuentes propósitos "no vuelvo" para el siguiente curso: "no me vuelvo a comprar tonterías", "no vuelvo a guardar tickets de copas gratis", "no vuelvo a guardar los botones de la ropa de Stradivarius", "no vuelvo a coger apuntes inservibles y luego guardarlos si no los pienso estudiar"...

Sin embargo, en mi caso, además de sentir todas esas cosas, me dio por pensar en Pío Baroja.

domingo, 1 de agosto de 2010

Tonight



Esta noche, Cadena 100 me ha traido este regalo. No me equivoco si afirmo que ha sido uno de los mejores del verano. Prácticamente he regresado a casa bailando.

El forastero

Esta tarde, de repente, me acordé de cómo aquel día el sol le iluminaba la cara como hasta entonces no lo había hecho, y de cómo a mí me parecía estar contemplando a una de las criaturas más hermosas del mundo.

Recuerdo la ropa que llevaba y cómo olía.